Las Iniciaciones

Śrī Tathāta nos explica que el ser humano es, a los ojos de la Madre Divina, el más noble de los seres de la creación.

Esta nobleza proviene del hecho que, para el ser humano es posible esperar la realización en todos los niveles del ser, hasta la inmortalidad.

La meta de Madre Naturaleza es la perfección.

En los tiempos antiguos, los Rishis y los Maestros transmitían el conocimiento sagrado del ātmavidya (metodo del camino directo hacia el conocimiento del alma) a los discípulos que habían crecido cerca de ellos y que habían integrado los principios de la vida dharmica. Cuando el Dharma empezó a declinar en la tierra, ese gran conocimiento empezó a desaparecer.

Para restablecer el conocimiento sagrado del Dharma en la tierra, es necesario transformar el mental humano en conciencia divina y eso puede realizarse sólo con el ātmavidya.

Con este objetivo Sri Tathāta da dos iniciaciones:


 

  • Dharma snana

 

En preludio al verdadero conocimiento espiritual, una etapa preliminar tiene que ser cumplida: la purificación de los tres cuerpos (físico, pranico y mental). Es el propósito de Dharma Snana. Los que desean recibir esa iniciación han de llevar una vida virtuosa y alimentarse de forma pura, renunciando completamente a las costumbres alimenticias o otras que sean un obstáculo a la abertura de conciencia.

Los aspirantes a la iniciación Dharma Snana tienen que abstenerse completamente de consumir alcohol, carne, huevos, tabaco y drogas. Después de la iniciación, le enseñan una práctica espiritual. Incluye técnicas de respiración (prānāyāma), recitaciones de mantras (mantra japa) y meditación (dhyāna). El propósito de estas prácticas es liberar la persona de las impurezas acumuladas en el cuerpo físico y cuerpos sutiles, afín de ser capaz de integrar el Dharma en su vida. Efectuada cotidianamente, esta práctica es muy eficaz.

Los que respetan las reglas de pureza y son asiduos a la práctica, ven que están propulsados hacia un estado de ser más allá de lo que esperaban y hasta de lo que podían imaginar.

 

  • Agni snana

 

Con Agni Snana, el alma individual está reconectada al Alma Universal y recibe el Conocimiento. El prana se despierta y se reorienta para dirigirse hacia arriba e ir hasta la Verdad absoluta para fusionar con ella, pudiendo así llevar la Luz Suprema hacia los tres cuerpos y hacia la Tierra. Eso es el principio de Agni Snana. El ser, así regenerado, vive un renacer.

Todos los que han decidido llevar su vida hasta su realización, practicando los nobles principios del Dharma y efectuando las prácticas espirituales asociadas, pueden venir hacia el Maestro para que le abra esta puerta.

Con Agni Snana, todos reciben una práctica en la cual el movimiento ascendente del Prana puede entrar en contacto con la Verdad absoluta.

Es a través de tres nacimientos sucesivos que nuestra alma alcanza su totalidad. La primera tiene lugar por el vientre de la madre. La segunda es cuando el Maestro nos da a luz espiritualmente. El tercer nacimiento es el de la ascensión a la Conciencia absoluta.

Él que se ha vuelto dvija (nacido dos veces) y que progresa viviendo en la práctica constante del Dharma recibe del Divino mismo la gracia de un nuevo renacer. Entra entonces en la vida divina y la beatitud que la caracteriza.